Cometer errores y no frustrarse

jc_home1López del Campo, Roberto.

La esencia del fútbol consiste en errar y aprender del error. Equivocarse es humano y los futbolistas son personas antes que deportistas. Esta obvia reflexión encierra la verdad menos sexy del fútbol: las limitaciones innatas al ser humano. Solo se ve el éxito. Es lo que vende, es lo que forma la historia, las leyendas. Pero el éxito no llega por casualidad sino por causalidad. En cualquier competición deportiva solo alcanza la gloria uno, los demás son perdedores. Pero esos perdedores de hoy serán los ganadores de mañana si y solo si aprenden de los errores. Este sencillo ejercicio de humildad implica reconocer las limitaciones que tenemos y eso no siempre es fácil. Reconocer los errores no es un signo de debilidad, todo lo contrario. La grandeza de las leyendas de fútbol se sustenta en una máxima, lo importante es seguir aprendiendo.

Ser consciente de los límites no implica arrojar la toalla. El futbolista debe tomar consciencia de sus debilidades para ansiar la perfección y mejorar día a día. Una mejora como persona y como deportista.

Esa obsesión por hacer cada vez mejor las cosas, hasta el más mínimo detalle, es lo que conocemos como aprendizaje. Ensaño – error, no hay otro camino. Y por cada acierto, debemos asumir mil fracasos, es lo que se denomina experiencia. El éxito no es perenne, al momento de conseguirlo debemos volver a equivocarnos otras mil veces para conseguir un nuevo éxito. Cada error es una forma de aprender cómo no debo hacer algo, esta es la actitud.

Como dijo Johan Cruyff: “El fútbol es un proceso que consiste en cometer errores, analizarlos y no frustrarse. Si no hubiera cometido errores me habría perdido cosas fantásticas”. Lo fantástico del fútbol no es el éxito, sino el proceso de aprendizaje que conduce al éxito.

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