Fútbol de barrio

zinedine-zidane-jose-mourinho-real-madrid_3395637LÓPEZ DEL CAMPO, Roberto.

En ocasiones, el ego de entrenadores como Mourinho no deja espacio al talento. Reconocer que los verdaderos protagonistas son los jugadores no siempre resulta fácil. Sin embargo, el éxito de Zidane se inspira en una idea tan simple como poner a un grupo de futbolistas a jugar con una sola consigna: divertirse.

Esta metodología emula al fútbol de barrio. Aquel en el que un grupo de amigos quedaba todos los días después del colegio para jugar al fútbol en el parque. Nadie se pedía ser entrenador. La creatividad fluía a raudales. Los equipos se conformaban a la vieja usanza. Los dos “más buenos” se jugaban a “pares o nones” quién elegía primero. Los “más malos” se elegían los últimos. Poco pedagógico, pero eficaz. El equilibrio de fuerzas garantizaba el espectáculo.

Las metodologías de entrenamiento actuales deben volver a ese fútbol de calle. Dejar de lado modelos que pretender formar a jugadores idénticos. Erradicar las amenazas y el miedo, que no deja a los futbolistas pensar con claridad.

Cuando el jugador percibe una situación como amenazante, la parte del cerebro que se encarga del pensamiento (corteza prefrontal) se apaga y la creatividad no fluye. El estrés bloquea las ideas y el pensamiento es plano. El futbolista no se atreve a innovar por miedo.

El entrenador debe sustituir el miedo por el placer de jugar. Debe fomentar el aprendizaje autónomo de sus jugadores. Los futbolistas inteligentes aprenden más sin una enseñanza dirigida. Evitar rigideces en la planificación de los entrenamientos ayuda a los jugadores a que abran sus mentes.

Para cualquier jugador el mejor maestro es su propio compañero. Los futbolistas aprenden más de lo que ven hacer a otros jugadores que de lo que les pueda decir el entrenador.

En este tipo de metodologías el entrenador no enseña. Su función es más importante, dejar que los jugadores aprendan. El entrenador debe poner el foco en los jugadores como verdaderos protagonistas. ¿Significa esto que el entrenador debe ser un mero espectador? No. El entrenador debe plantear las situaciones competitivas oportunas, pero sin dar las respuestas (que ni siquiera tiene por qué conocer).

En realidad el modelo plantea un cambio de paradigma. El protagonista del entrenamiento no es el entrenador, sino los jugadores. Es el fútbol de calle en estado puro.

 

 

 

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