Estrés en el fútbol (V): Afrontamientos defensivos

Running inside a brainLÓPEZ DEL CAMPO, Roberto.

No todas las fuentes de estrés guardan relación con la competición. En ocasiones el futbolista está estresado por situaciones no competitivas. En estos casos adoptar afrontamientos defensivos puede ser la mejor opción para no disminuir el rendimiento durante la competición. Aunque si se quiere erradicar la fuente del problema, tarde o temprano se deberá hacer frente al foco del estrés.

En las estrategias de afrontamiento defensivo el jugador intenta evitar la fuente productora del estrés negativa o distrés. De no ser posible, intentará minimizar las respuestas emocionales, fisiológicas o cognitivas desencadenadas por este.

Debemos tener en cuenta que en ocasiones la fuente primaria de estrés es imposible de eliminar, por ejemplo la muerte de un ser querido. En estos casos las estrategias de afrontamiento defensivo son la única forma de minimizar los efectos negativos del distrés.

Las estrategias de afrontamiento defensivo se pueden dividir en dos categorías:

  • De carácter interno al individuo: son mecanismos de defensa por el que se pretende reducir o eliminar la respuesta emocional negativa. Nos referimos a mecanismos como: la negación (no reconocer la existencia de la fuente de estrés), la evitación (intentar no pensar en la fuente de estrés) o el sentido del humor o la ironía, entre otros.
  • De carácter exógeno: son mecanismo químicos de elaboración farmacéutica (tranquilizantes, antidepresivos, hipnóticos…) o drogas (alcohol, tabaco, sustancias psicotrópicas…). Este tipo de estrategias actúan sobre los síntomas y no sobre las causas. Su objetivo principal es disminuir la activación fisiológica del sistema nervioso.

El afrontamiento defensivo solo debe seleccionarse cuando no sea posible adoptar estrategias de afrontamiento directo o el coste de hacerlo sea muy elevado. Como norma general siempre se debe ir a la causa del problema y no intentar actuar sobre las consecuencias (respuestas emocionales, fisiológicas y cognitivas negativas). Aunque en ocasiones el coste de afrontar directamente la situación estresante es inasumible para el jugador. En estos casos, el afrontamiento defensivo cobra relevancia.

Existen técnicas psicológicas de afrontamiento defensivo menos perjudiciales para la salud del individuo que las vistas con anterioridad. Nos referimos a las técnicas de relajación o técnicas de biofeedback que el entrenador puede prescribir a sus jugadores. Estas técnicas tienen un doble beneficio ya que aumentan el nivel de autocontrol emocional.

Según distintas asociaciones psicológicas (AAPB, BCIA y ISNR, 2008) el biofeedback o biorretroalimentación es un proceso que permite al jugador cambiar su actividad fisiológica para mejorar la salud y el rendimiento. En el proceso se usan instrumentos validados que miden la actividad fisiológica (ondas cerebrales, frecuencia cardiaca, ritmo respiratorio, actividad muscular y temperatura periférica). Se instruye al sujeto con técnicas de autocontrol para que sea capaz de variar de forma voluntaria las mediciones fisiológicas. Esta técnica de laboratorio permitirá transferir el aprendizaje a situaciones reales.

Invertir tiempo y recursos de entrenamiento en este tipo de técnicas de relajación o de biofeedback puede aumentar a la larga el rendimiento de los futbolistas y lo que es más importante, su calidad de vida.

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