Teorías de la cohesión grupal

cohesion_at_madridLa cooperación, cohesión grupal o compañerismo – que utilizaremos como sinónimos –, según el denominado modelo tradicional, suele estar condicionada por dos factores (Festinger, Schachter y Back, 1963). El primero, el número de relaciones positivas que se den entre los miembros del grupo; de tal forma que a mayor número de relaciones positivas, mayor será la cohesión grupal de sus miembros. El segundo factor, las interdependencias de los miembros del grupo para que cada miembro alcance sus objetivos individuales; de tal forma que a mayor número de interacciones entre los miembros – para conseguir los objetivos individuales – mayor será la cohesión grupal.

Festinger (1950) defendía en su modelo la existencia de una especie de campo de fuerzas que actuaba sobre el individuo. La intensidad de estas fuerzas dependería de la atracción del grupo en su conjunto, de la atracción de los miembros a nivel individual y del grado en el que el grupo consigue satisfacer las necesidades individuales de sus miembros. El resultado de la suma de estas fuerzas de acción es lo que va a determinar el grado de cohesión del grupo (Hogg y Vaughan, 2010).

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Diversos autores han resaltado el papel que juega la atracción interpersonal entre los miembros del grupo como factor potenciador de la cohesión. En el siguiente modelo de cohesión social – distinto al modelo tradicional visto anteriormente – podemos observar claramente esta relevancia (Hogg y Vaughan, 2010).

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Carron (1982) introdujo el concepto multidimensional en los modelos de cohesión grupal existentes y definió su propio modelo en el que se diferencian cuatro dimensiones – ambientales, personales, de liderazgo y de equipo –.

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En función de todos estos factores que interactúan, Carron (1982) establece dos tipos de conductas – individuales y colectivas –. En cuanto a las respuestas individuales se observa sobre todo un mayor compromiso en la realización de las tareas y una mayor satisfacción a la hora de competir.

Este modelo de Carron (1982) fue moldeado posteriormente hasta definir la cohesión grupal como un proceso dinámico que determina la tendencia que tiene un grupo a no separarse. El grupo se mantiene unido para conseguir los objetivos marcados previamente o para cubrir las necesidades de sus miembros (Carron, Widmeyer y Brawley, 1998).

A raíz de los factores propuestos por el modelo de Carron (1982) se pueden diferenciar cuatro dimensiones: cómo trabaja el grupo para la consecución de los objetivos comunes (integración grupal ante la tarea); cómo los miembros del grupo interrelacionan fuera de la competición (integración grupal en lo social); qué vincula al jugador con el grupo en la búsqueda de los objetivos colectivos (atracción individual hacia el grupo en la tarea); qué acerca a cada jugador hacia el grupo en las relaciones sociales (atracción individual hacia el grupo en lo social) (Carron, Widmeyer y Brawley, 1985).

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