En busca de un modelo de entrenamiento eficaz (I)

luis enrique barcelona

LÓPEZ DEL CAMPO, Roberto.

Con independencia del componente teórico de todo modelo de entrenamiento, el éxito del proceso estará condicionado no solo por la idoneidad del modelo en sí sino y sobre todo por la voluntad y convicción con la que los jugadores accedan al proceso. No obstante, las cualidades y capacidades del entrenador serán clave a la hora de aplicar con eficacia las herramientas de este modelo de entrenamiento.

La Asociación Española de Dirección y Desarrollo de Personas, en su página Web establece un método que se divide en cinco etapas que deben ser adquiridos por el entrenador. También se mencionan las normas que deben utilizar a la hora de realizar el método con sus jugadores (Barenys & Riera, 2011):

Fase 1: analizar las posibilidades de mejora del jugador en cuanto a sus potencialidades. En esta fase el entrenador deberá analizar los siguientes aspectos (Riera, 2005):

  1. Las capacidades que posee el jugador que facilita el aprendizaje de múltiples habilidades. Son unas características personales integradas que se infieren a partir de una historia personal y que se desarrollan mediante el dominio de habilidades y competencias.
  2. Las aptitudes que posee el jugador y que favorecen el rendimiento en múltiples habilidades. Son características personales diferenciadas a las que se les presupone un componente eminentemente genético y que se adaptan mediante el entrenamiento.
  3. Las habilidades que posee el jugador que se vinculan a una tarea específica. Implican una relación con el entorno y se demuestran en la realización de una tarea con regularidad y eficacia. Estas destrezas se aprenden.
  4. Las competencias que posee el jugador que se vinculan a una actividad finalista concreta. Conllevan múltiples relaciones con el entorno y se demuestran en la integración eficaz de las habilidades. Estas destrezas también se aprenden.
  5. Las actitudes que posee el jugador entendidas como la disposición del ánimo que tiene el futbolista ante la realización de una tarea.

Fase 2: conocer y aplicar las habilidades de dirección de equipos. Estas habilidades se clasifican a partir de una misma estructura que incluye el entorno con el que los jugadores se relacionan, los objetivos que se desean conseguir y los instrumentos o herramientas que se utilizan. Sobre la base de estos criterios podemos distinguir cinco clases de habilidades de dirección de equipos (Riera, 2005):

  1. Habilidades básicas e instrumentos para relacionarnos con el entorno en un sentido amplio. Son aquellas que nos permiten relacionarnos mejor con el medio para buscar una mejor adaptación o equilibrio. Sobre estas se van a constituir todas las demás habilidades.
  2. Habilidades técnicas e instrumentos para relacionarnos con objetos. Son aquellas que nos permiten relacionarnos eficazmente con los objetos del entorno. Este tipo de habilidades nos van a permitir ampliar las posibilidades de relación con el entorno.
  3. Habilidades tácticas e instrumentos para relacionarnos con las personas. También conocidas como habilidades interpersonales o de relación social. Este tipo de habilidades son aquellas que nos permiten relacionarnos eficazmente con las otras personas. Este tipo de habilidades se suelen sustentar en las habilidades básicas y técnicas.
  4. Habilidades estratégicas e instrumentos para relacionarnos con las normas. Son aquellas que nos permiten relacionarnos eficazmente con las normas sociales reinantes.
  5. Habilidades interpretativas e instrumentos para relacionarnos con los conocimientos. Son aquellas que nos permiten entender nuestro entorno de forma eficaz. Este tipo de habilidades son muy importantes en nuestra metodología de entrenamiento ya que si somos capaces de prever las consecuencias de nuestro comportamiento podremos anticiparnos y ser más eficaces en el futuro.

Fase 3: abordar la estrategia, la táctica y la técnica a seguir en función del objetivo previsto. Esta fase se aborda no como tres acciones
aisladas, sino de forma integrada, como tres maneras diferentes de contemplar una misma tarea. En cuanto a estos tres conceptos, conviene no confundir estrategia con táctica. Sirva de aclaración al respecto la célebre frase del General Carl von Clausewitz cuando afirmaba que por táctica se entiende a la teoría del empleo de las tropas en el combate; mientras que la estrategia es la teoría del empleo de los combates para el fin de la guerra (Riera, 2005).

Fase 4: análisis metodológico de las circunstancias en las que se desarrollan las distintas modalidades de tareas de entrenamiento. Este análisis se realiza en función de que impliquen o no una oposición y colaboración de otras personas. Una vez realizado este análisis, se suceden diversas fases (viabilidad, preparación, realización, revisión, etc…) que conllevan exigencias concretas del entorno e implican diferentes modalidades de actuación de forma individual o colectiva.

Fase 5: procesos de aprendizaje y procedimientos de enseñanza. En esta fase debemos tener en cuenta que las habilidades y las competencias se aprenden, mientras que las aptitudes y las capacidades se desarrollan. Por este motivo, en este último paso del proceso se debe abordar con detalle la interacción entre el entrenador y sus jugadores exponiendo los cinco procesos de aprendizaje – asociación de estímulos,
asociación de consecuencias, imitación, convivencia y reflexión –; y los cinco procedimientos de enseñanza y entrenamiento – adecuar la
práctica, incrementar el feedback, mostrar, dar pautas y hacer pensar – (Riera, 2005).

Anuncios