Contagiar el estado de armonía

Messi ante el Elche

LÓPEZ DEL CAMPO, Roberto.

Los sistemas se esfuerzan por expresar su identidad entre el orden y el caos. Su confrontación es un drama constante interpretando la búsqueda de la armonía. Lo que llamamos sentido de armonía y resolución está muy ligado a un estado en el que el cuerpo funciona de forma eficaz, constante, sin consumir demasiada energía, sin impedimentos (Solé & Manrubia, 2001). Esa armonía u homeostasis es contagiosa y es el principal valor añadido que aporta la inteligencia colectiva.

(Extracto del libro: Entrenamiento Psicológico Integrado de Fútbol).

El principal beneficio que tiene la inteligencia colectiva es que logra un equilibrio en el equipo. La armonía que se consigue es contagiosa. Si los jugadores perciben que existe dicha armonía o equilibrio, tienden a mantenerlo. Por el contrario, en ausencia de la inteligencia colectiva el jugador adopta actitudes más egoístas buscando el beneficio propio. No le importa romper el equilibrio porque no percibe que exista. El entrenador debe velar porque todos y cada uno de sus jugadores perciban orden y así ninguno se atreva a romperlo. Sin esta sensación de orden, el caos se adueña del sistema y la fuerza de la unión desaparece, convirtiéndose en un sistema desordenado vulnerable a sistemas con orden y armonía.

La estrategia adoptada por Luis Enrique sobre liberar a Messi en labores defensivas, supuestamente para que no se desgaste y esté en las mejores condiciones físicas cuando tiene que atacar, pude romper la armonía del sistema si no es entendida por el resto de compañeros. Hoy ante el Elche ha dado buenos resultados, veremos cuando no le salgan las cosas. Los privilegios dentro de una plantilla aumentan el nivel de exigencia de quienes los disfrutan y cuando no están a la altura, comienzan los reproches y la consiguiente pérdida de armonía.

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