Descifrar la intención del compañero sorprendiendo al rival

James

LÓPEZ DEL CAMPO, Roberto.

La función del entrenador se debe centrar en configurar la acción de cada jugador dentro de la configuración del equipo, manteniendo la autonomía decisional. Para dicha configuración, cada jugador debe descifrar continuamente como se está desarrollando el juego. El posible problema proviene del hombre, compañero y oponente. El jugador debe aprender a descifrar el lenguaje corporal de sus compañeros o rivales – inteligencia interpersonal –. ¿Qué intentan decirme o que puedo interpretar de su movimiento o expresión?, ¿qué intentan hacerme creer?, ¿de qué me está avisando moviéndose hacia un lado u otro?… La clave está en descifrar la conducta de los demás jugadores que interactúan con él. ¿De dónde se puede sacar la información necesaria para hacerlo? De la percepción de estímulos relacionados con la posición o movimiento de los pies o manos, de las expresiones faciales, de la posición global del cuerpo, movimientos explosivos, reacciones a movimientos propios… En definitiva, de un conjunto de señales que el jugador debe interpretar de forma acertada (Benítez & Aiesterán, 2003).

(Extracto libro: “Entrenamiento Psicológico Integrado de Fútbol“).

Para descifrar lo que intenta decirme mi compañero sin que el rival lo interprete, qué me intenta decir con sus movimientos, qué intenta hacer creer al rival, de qué me está avisando con ese gesto… debe transmitirse la información codificada. Descodificar la información de los compañeros con los que habitualmente se debe asociar un jugador en concreto es fundamental para sorprender al rival. El entrenamiento diario permite conocer a mis compañeros hasta el punto de saber lo que van a hacer solo con interpretar un pequeño gesto. Esta sincronización entre todos los miembros del equipo va a permitir que la denominada inteligencia colectiva se de. Las tareas de entrenamiento del método integral fomentan el conocimiento mutuo de los jugadores porque plantean acciones simplificadas de juego real en el que es necesario asociarse con los compañeros para superar los problemas planteados por los rivales.

Poder contar con todos los jugadores que van a formar la plantilla al inicio de la pretemporada es clave para que las nuevas incorporaciones conozcan a sus compañeros y viceversa. Como indica Ancelotti, poder contar con James tan pronto evita el problema de adaptación que sufrió Bale la temporada pasada.

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